10 octubre 2006

La Universidad que tenemos

Hoy la UCV está en poder de una red clientelar, una élite seudo-académica que impone un filtro de clases o pruebas internas para mantener en minoría y en futura nulidad al pueblo pobre dentro de ella.

La comunidad estudiantil entrega sus derechos bajo el pretexto de que la política es una pérdida de tiempo. La intimidación hacia los críticos del sistema es regla general en las aulas.

Bajo la sombra de una contratación flexible, profesores progresistas deben mantener la boca cerrada para mantener el salario.

Los luchadores sociales más comprometidos se turnan en dos frentes de batalla: el primero, evitar que la democracia bolivariana y la esperanza del socialismo sean destruidas por el fascismo; y el segundo, resistir el cerco hegemónico de la extrema derecha que se refugia en su último bastión, el “claustro universitario”.

El movimiento obrero universitario, siempre activo, lamentablemente se encuentra estratificado convenientemente en empleados y obreros y sus luchas económicas no están articuladas con el movimiento estudiantil, que de manera vergonzosa los rechaza de forma mezquina.

Muchos dirigentes estudiantiles, cegados bajo el espejismo de que únicamente se puede hacer política desde una federación o centro de estudiantes, se pelean entre ellos por dichos espacios, mientras en los consejos universitario y de facultad las autoridades pasan la aplanadora con su mayoría forzada a los pocos representantes estudiantiles que mantienen una voz disidente.

Orbitando alrededor de estas guerras locales inducidas desde arriba existe toda una generación de futuros dirigentes nuevamente confundida entre dos caminos: la desviación politiquera o la frustración de estudiar para graduarse de una vez.

Las autoridades monopolizan los medios de comunicación como Correo Universitario, Hora Universitaria y UCV-024, que sirven como velo a las profundas contradicciones que asechan en todos los rincones de nuestra casa de estudios.

Un nuevo elemento se suma a este panorama: una vigilancia desvirtuada en aparato represivo, que recorre la universidad con sus motos y jaulas de forma amenazadora, bajo el pretexto de proteger al patrimonio. Su consigna: “resguardar al cemento y al acero y desechar al ser humano”. Los horarios de cierre nos atrapan cada día más en las mañanas. En las tardes y fines de semana la UCV es un desierto.

Los espacios físicos se privatizan paulatinamente, entregados a la banca privada. Por todo se cobra, todo tiene un precio, pero las autoridades nunca rinden cuentas. La autonomía que levantan como bandera se cae a pedazos al evidenciarse claramente su compromiso politiquero y su directa vinculación con partidos antidemocráticos.

Ésta es una reflexión para los que repudiamos las injusticias, para los que el silencio y la soledad asfixian.

La distancia entre lo que queremos (pensamos, sentimos) y lo que, según los paradigmas sociales, debemos hacer, nos sitúa en un mar de contradicciones. Ante tales encrucijadas, podemos evadir los descubrimientos para conservar la estabilidad y continuar la senda habitual. No tener que alterar las viejas concepciones ni reordenar las ideas resulta más cómodo y evita colocar en tela de juicio parte del camino andado.

Pero una vez que se producen los hallazgos, lo peor que podemos hacer es maquillarlos, mimetizarlos con la ya conocido, para evitar reconocerlos.

Identificar las incongruencias significa diferenciarnos de la “cosas” que se dejan llevar por el vaivén del oleaje. Es poner en ejercicio el carácter humano de actuar con conciencia. Detenernos ante los obstáculos del camino, resistirnos a ellos, comprenderlos y transformarlos.

Generaciones enteras han luchado y preparado el camino para los retos actuales. Nuestro deber ahora es asumir el relevo e interrogar al pasado. Explorar las derrotas y determinar la estrategia del enemigo. Quitar el vendaje y la mordaza del miedo a nuestros compañeros y que ellos nos quiten las nuestras. La invitación es a actuar y a compartir, a teorizar y a realizar prácticas que permitan abrir un abanico de lucha y de gloria.
Comité por la Universidad Popular

30 julio 2006

Te invitamos a usar nuestro libro de visitas

Con el fin de enriquecer el debate que se ha venido dando a través de la "Pregunta del mes" sobre la propuesta de Reglamento de Permanencia que pretenden imponer las autoridades de la UCV, así como sobre otros temas relacionados con el sistema universitario, ponemos a tu disposición nuestro libro de visitas, en el que podrás plasmar tu opinión de una manera fácil y rápida, además de colocar tu nombre, dirección de correo y página web, si así lo deseas. El "Libro de visitas" está ubicado en el menú derecho del blog, debajo de la "Pregunta del mes".

Los comentarios emitidos con anterioridad han sido colocados en el libro de visitas, para evitar la dispersión de las opiniones en distintos espacios del blog. En este sentido, agradecemos su utilización para transmitirnos cualquier inquietud. Queremos con esta nueva herramienta recoger las ideas y opiniones de quienes constantemente nos visitan.

Gracias por tu colaboración.

Comité por la Universidad Popular

12 julio 2006

Victoria estudiantil (Allí estuvimos)

Informe al Consejo Universitario. Miércoles 12 de julio de 2006
Emitido por el Vicerrectorado Académico

Reunión con estudiantes y Coordinadores de Unidades de Asesoramiento Académico en el auditórium de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, el día viernes 7 de julio, a fin de intercambiar ideas sobre la propuesta de modificación de las Normas sobre Rendimiento Mínimo de los Estudiantes de la UCV. En esa reunión, que contó con la asistencia de más de 130 estudiantes, éstos formularon muchas críticas a las citadas normas e insistieron en la necesidad de discutirlas en las distintas Escuelas y Facultades, antes de que se debatan en el Consejo Universitario.
Además, cabe resaltar que en el cuestionamiento a la referida normativa se hizo hincapié en que la institución tiene la obligación de ocuparse prioritariamente de diversos factores que inciden en el rendimiento y el desempeño académico estudiantil, entre ellos, la formación y la responsabilidad docente, la dotación de bibliotecas, laboratorios y centros de computación, apoyo socio-económico y el mejoramiento del servicio de comedor.
El Vicerrector expresó su compromiso de proponer al Consejo Universitario que la discusión de las mencionadas normas se realice después de que las mismas se debatan amplia y seriamente en las distintas Escuelas. Asimismo, ofreció su apoyo para realizar foros para debatir sobre el rendimiento estudiantil en las diferentes Facultades.

06 julio 2006

Acércate a Arquitectura y evita tu expulsión de la UCV

Una vez más la academia de la UCV se reúne a puerta cerrada con el fin de definir lo que es “mejor” para el estudiante.

Mañana 7 de julio a las 8:00 am, en la Facultad de Arquitectura, el vicerrector académico Eleazar Narváez dirigirá una discusión sobre la propuesta de rendimiento académico que desde hace días anda por los pasillos. Una propuesta totalmente inconsulta, porque no se discutió con los estudiantes. Una propuesta desconocida por la mayoría, pues no ha habido el interés de divulgarla. Apenas hay unas 50 copias rodando por la UCV, gracias a la iniciativa de algunos estudiantes preocupados por las implicaciones que tendría su aprobación.

Las razones de tal ocultamiento son obvias. Temen las diferentes respuestas que su contenido puede promover en el movimiento estudiantil, especialmente por la modificación en torno al artículo 3, o los conocidos Régimen (R), cuya acumulación en el transcurso de la carrera puede significar la expulsión de la UCV, aún estando en el último semestre.

Imaginemos que caemos en R por primera vez al inicio de la carrera (nos clavaron); luego, por segunda vez, a mitad de carrera (un profesor la agarró con nosotros); y por tercera vez en el último año (conseguimos un trabajo que nos dificultó estudiar). La solución de las autoridades para abordar nuestro rendimiento es la expulsión de la UCV.

La finalidad de esta reunión en Arquitectura, lejos de discutir, es dar un contorno de legitimidad a la propuesta. La invitación es muy reducida. Parece que le darán cachitos y todo a los invitados. Nos preguntamos:

¿Por qué no hacen este encuentro en el Aula Magna, donde cabemos muchas más personas?
¿Por qué será que sesiones tan importantes como éstas no son transmitidas en los televisores en las afueras de la Biblioteca Central?
Seguramente el hecho de ser expulsados o quedar bajo amenaza de expulsión en los próximos semestres no es algo que importe a los estudiantes.

Por todo lo expuesto, invitamos a los estudiantes de la UCV que seremos cruelmente atropellados por este reglamento, especialmente a los deportistas, a quienes realizamos actividades culturales, a quienes trabajamos, a quienes tenemos hijos y, en fin, a todos aquellos que creemos que el rendimiento estudiantil no se resuelve con represión, para protestar de forma pacífica en la afueras del auditorio de Arquitectura y exigir que nuestros puntos de vista sean escuchados.

NO AL NUEVO REGLAMENTO DE PERMANENCIA

Comité por la Universidad Popular
www.comiteup.blogspot.com
comiteup@yahoo.com

20 junio 2006

Propuesta alternativa para el mejoramiento académico en la UCV

Nosotros, como estudiantes ucevistas, comprendemos la necesidad de tomar acciones para mejorar el rendimiento académico. Sin embargo, éstas no pueden ser inconsultas y mucho menos a manera de receta para toda la universidad. En primer lugar, antes de hablar de un nuevo reglamento, debemos refle-xionar sobre los motivos del bajo rendimiento. Éstos, a nuestro juicio, son:
Primero: Pocas e insufi-cientes ayudas económicas. Vale destacar que las becas-ayudantías representan me-nos del 30% del salario mínimo.
Segundo: Ineficaces planes de residencias estudiantiles. Muchos de nuestros compañeros conviven con dos y tres personas en habitaciones de condiciones deplorables y costos superiores a los Bs.100.000 por persona.
Tercero: Nuestros espacios de estudio están confiscados por “razones de seguridad”, mientras que nuestros compañeros tienen que vagar por la universidad buscando un sitio adecuado para estudiar.
Cuarto: Ausencia de mecanismos transparentes de evaluación profesoral.
Quinto: Desactualización de la biblioteca y ausencia de los libros editados por la universidad, así como también de las guías que se compran en reproducción.
Sexto: El diseño curricular de la Universidad contradice el concepto de “Profesional Integral” establecido en la Ley de Universidades.

Por lo antes expuesto nos oponemos a hablar de cambiar un reglamento para resolver un problema cuyas causas no serán solventadas con lo reflejado en él, motivo por el cual, exigimos:
Realizar un estudio serio sobre la situación socioeconómica y académica de los estudiantes de la Universidad.
Crear Mecanismos Transparentes para la evaluación profesoral.
Total apertura de nuestros espacios de estudio (salones, auditorios, bibliotecas), incluyendo los fines de semana.
Adecuada dotación de los laboratorios de la Universidad.
Dotar a las bibliotecas de las guías y libros editados por la Universidad y cualquier otro material de apoyo necesario para la comprensión de las asignaturas, además de la actualización de los existentes.


...cada generación dentro de una relativa opacidad tiene una misión histórica, su deber es cumplirla o traicionarla...


Comité por la Universidad Popular
comiteup@yahoo.com

Que te boten de la UCV puede ser más fácil de lo que crees... Si lo permites, ¡claro!

PARTE DE LA PROPUESTA DEL CONSEJO UNIVERSITARIO PARA “MEJORAR” EL RENDIMIENTO ESTUDIANTIL CON LÁTIGO

Artículo 8
“Todo alumno que en un período académico apruebe menos del 50% de la carga académica inscrita al inicio del período lectivo, deberá participar obligatoriamente en el programa especial de recuperación establecido en estas normas, salvo en el caso descrito en el articulo 14 de las mismas.” (EN EL ARGOT FUTBOLISTICO EN BOGA….FALTA).
Artículo 11
“El alumno que al final de un período de recuperación nuevamente apruebe menos del 50 % de la carga inscrita en el período lectivo, no podrá inscribirse en la Universidad Central de Venezuela en los dos periodos lectivos siguientes…” (TARJETA AMARILLA ¡FUERA POR UN AÑO!)
Artículo 14
“ El alumno que por tercera vez durante la carrera apruebe en un período académico menos del 50 % de la carga académica inscrita al inicio del período lectivo, no podrá inscribirse más en la misma Escuela de la Universidad Central de Venezuela ”. (TARJETA ROJA, ¡FUERA DE LA FACULTAD PARA SIEMPRE!)

UNA REFLEXIÓN NECESARIA
Si establecemos la comparación entre el Articulo 11 con el Articulo 6 del antiguo reglamento que dice: “El alumno que la final del semestre de recuperación no alcance nuevamente a aprobar el 25% de la carga académica que cursa o en todo caso aprobar por lo menos una asignatura, no podrá reinscribirse en los dos semestres siguientes”, notamos que:
1.- Se sustituyen las palabras carga académica por carga inscrita. Esto quiere decir que al final del semestre, para contabilizar este 50%, van a tomar en cuenta las materias retiradas. ¿Qué quiere decir esto?, que si inscribimos 3 materias y retiramos 1, y por mala suerte raspamos otra y pasamos una solamente, la suma de la retirada y la raspada pueden dar más del 50%. Quiere decir que caemos en norma y corremos el riesgo de ser botados o de quedar fuera si caemos en el artículo 11 y 14.
2.- El Consejo Universitario nos quiere vender esta normativa como solución al bajo rendimiento universitario y algunos estudiantes podrían estar de acuerdo con esto. La verdad es que, en el Consejo Universitario, desean deshacerse de quienes tienen problemas económicos, trabajan, hacen deporte, viven lejos, están casados o son responsables de familia, quienes realizan actividades culturales o políticas y de todos aquellos que vemos la educación más allá de los conocimientos impartidos en clase y apostamos a una formación integral.
En el fondo nos quieren convencer de que nuestra única finalidad es estudiar lo impartido en las aulas y forzarnos a no tener una vida aparte de los estudios y mucho menos la posibilidad de pensar diferente.
Adicionalmente no se ha planteado mejorar a quienes enseñan, su forma de enseñar y su manera de evaluar. Por el contrario, se ataca a “los estudiante” pues, según ellos, somos los únicos que estamos mal, lo que justifica aplicar medidas autoritarias sobre nosotros, cuando lo importante debería ser corregir las causas del mal rendimiento.
Condenamos categóricamente este reglamento por ser reaccionario, por no ir al fondo del problema y criminalizar a los estudiantes, pretendiendo castigarnos por una culpa que no es sólo nuestra sino en gran medida de los profesores y de este sistema que nos quiere convertir en un producto que se compra y se vende, donde nuestro precio de venta es la calificación y el permiso para vendernos lo firmamos con nuestro silencio.
A cinco años de la heroica toma de la sala de sesiones del Consejo Universitario... Su lucha HOY sigue vigente...


Comité por la Universidad Popular